Regalitos de Navidad
Aún que éste mundo sea un mundo lleno de odio, dolor y lágrimas, también tenemos navidad, además hoy me quedaré a dormir en refugio Pino Ámbar, un sitio de montaña situado en las alturas de Colinas Pardas, dónde me están encargando bastantes misiones, aún que creo que mañana me mandarán de visita al campamento de los páramos de poniente.
Hoy he abierto los dos regalos de navidad que me han regalado, dos nuevos compañeros de viaje, que han sido, “El monje panderen” y un “Mini K.T.”. Son muy bonitos los dos y le agradezco a la tierra que almenos por un momento pueda jugar con ellos cerca del arbol de navidad y cuanto menos, disfrutar de un rato de tranquilidad fuera de la presión del rey exánime.
Al habla desde Azeroth!

Buenas noches navegantes, mi nombre es Songhor.
Soy una caballera de la muerte nacida en el bastión y estoy encantada de poder estar con todos vosotros/as a fín de contar mi historia. Como podéis ver en la fotografía de una de mis salidas a Colinas Pardas, en el contnente gélido de Rasganorte, soy una elfa nocturna. Actualmente estoy a unos pasos de conseguir mi mejor nivel, el 80, de hecho estoy a 4 pasos, 76.
En éste, mi mundo, suelen acontecer guerras y disputas a diario, por lo que la hostilidad se respira día a día, por lo que intentaré ser lo más objetiva posible. En esta hoja intentaré plasmar todo mi recorrer por estos mundos, así como dar a conocer el mismo. Actualmente me estoy informando sobre las intenciones de un ser maligno llamado alanegra, un dragón mortífero que yace bajo Azeroth, el mundo en el que vivo. Se especula que dentro de varios meses dicho dragón revivirá y saldrá a la luz, aconteciendo un gran cataclismo que cambiará el mundo. Y yo con estos pelos…
El caso es que hay que ponerse manos a la obra para que pueda estar preparada para el embate, que seguro resistiré. A partir de ahora os iré explicando mis movimientos y jugadas por todo el mundo, así que estad atentos navegantes, no será fácil pero tampoco me rendiré.
Así que os doy la bienvenida a mi morada, a mi eje de contacto externo a lo que será nuestro punto de encuentro.